Qué es la certificación ZERYA®: El estándar de Residuo Cero en Cebollas Aparici

En el sector de la comercialización mayorista, la confianza se cultiva día a día. En Cebollas Aparici, entendemos que nuestros clientes necesitan más que un producto fresco; necesitan la seguridad absoluta de que las cebollas que llegan a sus lineales o fábricas cumplen con los estándares de salud más estrictos del mundo.

Por ello, apostamos por la certificación ZERYA®, la marca de calidad referente en la producción de alimentos libres de residuos de pesticidas.

¿Qué significa realmente el residuo cero?

La certificación ZERYA® es una marca de calidad voluntaria y diferenciada. Su objetivo es definir sistemas de producción agrícola que garanticen que el producto final no contenga residuos de pesticidas detectables.

¿Cuándo se dan los factores necesarios para que una cebolla se considere residuo cero? 

Según el Reglamento General de Zerya y el Reglamento (CE) 396/2005 una cebolla se considera Residuo Cero cuando:

  • Límite Analítico: Cualquier materia activa presente en la cebolla debe estar por debajo de 0,01 ppm (partes por millón o mg/kg). Este es el límite de detección más exigente del mercado europeo.
  • Control de Sustancias: No se trata de agricultura ecológica (donde se prohíben ciertos productos), sino de una gestión técnica que regula el uso de fitosanitarios para que, en el momento de la recolección, hayan desaparecido por completo.
  • Verificación Analítica: Los análisis se envían a laboratorios autorizados por ZERYA mediante análisis que abarcan hasta 385 materias activas diferentes.

¿Cómo conseguimos en Cebollas Aparici este certificado?

Las muestras para analizar son recogidas en el campo por el técnico del laboratorio, nunca por personal de Aparici. Para alcanzar estos niveles en nuestra venta al por mayor, se implementa un sistema de gestión que incluye:

  • Manejo integrado de plagas (MIP): Priorizamos métodos de control biológico y soluciones naturales que sustituyen a los pesticidas convencionales. 
  • Auditorías en recolección:  Las auditorías de certificación se realizan obligatoriamente durante la fase de cosecha para verificar el cumplimiento real en el producto que sale al mercado.
  • Conservación del suelo: se aplican prácticas que mejoran la biodiversidad microbiológica y reducen la filtración de químicos en acuíferos y tierras.

¿Qué valor tiene para el comprador el certificado Zerya?

Para un comprador mayorista, el sello ZERYA aporta garantías que van más allá de la normativa legal. 

El Residuo Cero de Zerya garantiza la ausencia total de plaguicidas detectables. Es una herramienta clave para negociar con grandes cadenas de distribución internacionales (especialmente en Europa) que exigen productos cada vez más limpios. Minimiza el riesgo de alertas sanitarias o devoluciones de lotes por analíticas positivas en pesticidas, protegiendo la reputación del distribuidor.

El certificado ZERYA asegura una cadena de suministro responsable y alineada con los objetivos de desarrollo sostenible. 

¿Qué significa LMR?

LMR (Límite Máximo de Residuos) es el nivel legal de residuos de plaguicidas permitidos por la ley en los alimentos. Se basa en criterios toxicológicos de seguridad. 

El certificado ZERYA® garantiza que cualquier presencia de productos fitosanitarios es inferior a 0,01 mg/kg. Este es el límite de determinación analítica más exigente. ¿Qué significa? Que el residuo es prácticamente inexistente.

¿Cómo logramos este estándar en nuestras cebollas?

Para mantener el suministro los 365 días del año con esta calidad, aplicamos un protocolo de actuación en el campo para nuestras cebollas:

  • Sustitución química por biológica: Utilizamos organismos beneficiosos y extractos naturales para controlar plagas, reduciendo al mínimo el uso de químicos sintéticos.
  • Nutrición equilibrada: Una planta bien nutrida es más resistente. Analizamos el suelo para aportar exactamente lo que la cebolla necesita, evitando el estrés que atrae a las plagas.
  • Vigilancia constante: Técnicos especializados monitorizan los cultivos diariamente para intervenir solo cuando es estrictamente necesario y con productos de rápida degradación que no dejan rastro al momento de la cosecha.